4 de abril de 2013

Ana María Di Lonardo, Una científica argentina de hoy



Los 20 mil dólares del Premio a los Derechos Humanos que ganó, apenas le alcanzaron para comprar algunos elementos necesarios para su trabajo de investigación.
Se llama Ana María Di Lonardo y es médica.

Cuando alguien le pregunta si sabe cuantos niños, hijos de madres desaparecidas, fueron devueltos a sus familias biológicas, gracias a su trabajo y el de su equipo, la Dra. Ana María Di Lonardo contesta que nunca se puso a pensar en eso.
Tiene algo más de sesenta años(no lo oculta) y absolutamente claros sus objetivos de vida. Es una de las médicas que más conoce sobre Genética y Derechos Humanos en la República Argentina, es Jefe del Servicio de Inmulogía del Hospital Durand de la Capital Federal desde 1980 y del Banco Nacional de Datos Genéticos para Filiación y Transplantes.
En 1984 la Conadep (Comisión Nacional para la Desaparición de Personas)dispuso la creación de un Banco de Datos Genéticos donde se registrase la información relacionada con el tema de la restitución a sus familias biológicas de los niños nacidos en cautiverio durante la última dictadura en Argentina.
Las Abuelas de Plaza de Mayo viajaron a Estados Unidos con el objeto de informarse sobre cual sería el mejor lugar para la fundación del centro. Por sugerencia del Subdirector del Banco de Sangre de Nueva York, Pablo Rubinstein, gestionaron y obtuvieron de las autoridades argentinas, la creación del mismo en el Servicio que dirigía la Dra. Di Lonardo.
Su trabajo fue reconocido en 1990 por la República de Francia, que le otorgó el Premio a los Derechos Humanos, para el que fue nominada por Danielle Mitterrand quien se ha ocupado personalmente de ayudarla. En 1985, le hizo llegar la primera computadora con que contó el servicio. También envió un freezer; consevadores de nitrógeno líquido, reactivos etc,todos elementos imprescindibles, para el desarrollo de la investigación. En 1988 llegó a los oídos de la Sra. Mitterrand, que esa computadora estaba inutilizada y le envió una nueva.
Al obtener el premio mencionado la Dra. Di Lonardo, ganó la suma de 20 mil dólares ,que utilizó -según sus propias palabras- "para comprar los aparatos mínimos indispensables a fin de comenzar a trabajar en la investigación de ADN".
No es afecta a recibir elogios ni a otorgar entrevistas para promocionarse, pero sí las acepta, cuando pueden constituir una promoción para su trabajo y su equipo.
MartaArabia
Publicado en “ El Argentino" Miramar. Buenos Aires 21-2-97