4 de abril de 2013

El uso de la coma


En el suplemento "Cultura" del diario Perfil (18-03-2012) encuentro un imperdible artículo escrito por Guillermo Piro titulado " Teoría y práctica de la coma". Me gustaría compartir con los seguidores de me gusta que me cuenten... algunos párrafos y hacer algunos comentarios..

Me fascinan los libros extensos sobre temas pequeños.Henry Petroski, un ingeniero civil estadounidense profesor en la Duke University en Durham, North Carolina, dedicó varios libros a la historia del lápiz, de la vajilla de plata y -maravilla de maravillas- del clip. En julio de 1849, Walter Hunt concibió lo que se considera la única verdadera invención absolutamente humana: el alfiler de gancho. De hecho, al parecer, todos los demás artilugios son, de un modo u otro, copia o reinvención de un elemento preexsistente en la naturaleza. Y sin embargo no sé de nadie a quien se le haya  ocurrido escribir la historia del alfiler de gancho. Conozco en cambio una fascinante historia del destornillador- y por lo tanto del tornillo-:  La mejor  herramienta del milenio, de Witold Rybczynski. Pero en lo relativo a cosas pequeñas, mi preferido es El uso de la coma, de Néstor Amílcar  Cipriano.(...) Ahora cuando llegué a él, por otras vías, me doy cuenta  de que debería ser de lectura obligatoria.(...) me refiero a lectura obligatoria para escritores en general y periodistas en particular, que creen que la coma, sirve para reproducir la entonación del lenguaje oral. (...)contribuir a la diferenciación clara entre la coma prescindible y la coma incorrecta...el libro las diferencia pero ése no es su único mérito: está tan bien escrito...(...)´existe un vocablo con presencia y un vocablo con ausencia significativa´ (...) su presencia indica una pausa. Pero esta pausa no es vacía, o como dice Cipriano ¨invadida por el callar, penetrada por el mutismo¨(...) Los últimos que sabían usar la coma fueron Jorge Luis Borges y Guillermo Cabrera Infante. Aunque este último a diferencia del primero, hizo un aporte significativo a la literatura, regalándonos algo que todavía no usamos, pero que en un futuro cercano, sin duda, tendrá su momento: las comas suspensivas(,,,).

No conozco a Guillermo Piro, pero me parece muy interesante el estilo elíptico del comentario. A diario escuchamos a periodistas que ubican las pausas en cualquier segmento de la oración haciendo que los escuchantes tengamos verdadera dificultad en comprender el sentido de lo que se intenta decir, en realidad, lo más preocupante es que en muchos casos no existe tal sentido.
También en la palabra escrita, ya sea en libros, diarios y/o revistas,  muchas veces la falta de claridad en las ideas se intenta solucionar con el abusivo uso de la coma.
Me gusta la coma, me permite hacer en la escritura, esos maravillosos silencios cargados de sentido y también me gustan los puntos suspensivos, aunque creo que a veces los uso en exceso, pero desde hoy quedo sumamente preocupada por la teoría de la utilización de las ¡comas suspensivas!
Finalmente quiero decir que la primera parte de la nota me recuerda algunos pequeños temas tomados por Julio Cortázar con la seriedad de las grandes teorías: Intrucciones-ejemplo sobre la forma de tener miedo; Instrucciones para dar cuerda al reloj; Instrucciones para matar hormigas, entre otros.

MartaRosaArabia