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13 de marzo de 2014

Mujeres de Hoy "Yo priorizo la nobleza y la honestidad "

MiniBio

Soy Eva Lucía Armas, y voy a cumplir 45 años. Nací en Rosario, Santa Fe, Argentina, ciudad a la que regresé después de haber pasado gran parte de mi vida en Córdoba y Santiago del Estero, provincias a las que no he dejado de añorar porque considero que su idiosincrasia influyó decisivamente en la formación de mi personalidad, mis gustos, mis hábitos y mis sueños. No me considero un bichito de ciudad ni me seduce su ritmo. Estudié la Licenciatura en Letras con especialidad en Crítica Literaria, pero me aboqué a dar clases en Centros de Alfabetización para Menores en Riesgo Social y coordino Grupos de Apoyo para Víctimas de Violencia Doméstica. Trabajé asimismo para la Fundación Abriendo Caminos, junto a María Victoria Eraso, orientada hacia la defensa de la cultura de los pueblos originarios. Soy escritora y bailarina. Me llevo pésimo con la matemática.

¿Quieres hablar de tu familia?
Digamos que me casé muy joven por una cuestión de rebeldía y sin medir demasiado las consecuencias ni ver bien con quién me casaba. El matrimonio fue la peor de mis experiencias, porque me encontré con un maltratador que literalmente me hizo la vida imposible y del que fue muy difícil separarme por el mismo “síndrome de la víctima” en el que estaba inmersa. Tuve tres hijos con él, dos de los cuales crié sola, cuando conseguí romper el vínculo. Creo que la estructura familiar que alteré fue la que me sometía a aceptar el trato de mi ex pareja, por aquello convencional de que los hogares no se rompen según dicen, sobre todo las mujeres, en ciertas familias convencionales. Yo un buen día dije “basta, no me ponés más la mano encima ni decís nunca más que no sirvo para nada” y me fuí con mis dos hijos menores (ya me había escapado varias veces antes pero él siempre me encontraba y me hacía promesas de enmienda para que volviera) con una mano atrás y la otra adelante.

Cuál es tu mayor logro?
Mi mayor logro es que mis tres hijos son hombres de bien y que pude criarlos sola y con alegría, sin depender de nadie más que de mí, con mis recursos y mis valores y luchando contra viento y marea. Los tres han estudiado y trabajan y por sobre todo, son hombres sanos y honestos (no es chochera de madre sino una realidad objetiva, porque tuvieron un hogar terriblemente disfuncional y lleno de violencia y sin embargo, creo que pude enseñarles todo lo bueno que la vida tiene cuando el corazón está dispuesto a verlo y ellos pudieron aprenderlo y ahora practicarlo).
Tengo un gran vínculo con mis alumnos del Centro de Alfabetización y, para asombro del personal, conseguí que amen Lengua y que se expresen a través de ella. Tengo varios escritores entre mis alumnos. Es otro de mis logros: despertarlos a la creatividad literaria.

¿Crees que has alterado alguna estructura familiar con tu estilo de vida?
Siempre fui bastante transgresora en cuestión de pensamiento y bastante libertaria. No influyen sobre mí las corrientes sociales ni lo políticamente correcto ni el “qué dirán” o el “eso no se hace porque queda mal”. Mis hijos dicen que su mamá es “extravagante”, porque siempre fui a mi bola, con mis propios razonamientos y mis propias convicciones. Soy una apasionada del conocimiento, así que estudio todo lo que me interesa hasta que lo domino.

¿Consideras que “eliges”: cómo vestirte, maquillarte etc, o sientes que estás sujeta a mandatos, modas, etc?
Soy de las que no usan tacos, ni se maquillan ni andan a la moda. A mí me gustan las zapatillas, los jeans y la ropa sport. Considero que mis mejores partes no se ven y sólo son descubiertas por el que intenta conocerme. No me interesa ser llamativa, me interesa ser inteligente.

Entre todas las actividades que realizas ¿cuál es prioritaria para ti?  
La actitud frente a la vida es para mí mi actividad prioritaria. Mantener el “se puede” y transmitirlo a todos los que me rodean, ya sea mis alumnos o las chicas del Grupo de Violencia o cualquiera que se me acerque. “Defender la alegría” y enseñar a defenderla desde los valores primordiales. Soy un poco utópica para pensar, pero no me va tan mal. Llegué hasta acá siendo así y aún sigo viaje, a pesar del cáncer y de todos los pesares. La vida se hizo para vivirla y disfrutarla. Vale mucho la pena.
También de vez en cuando practico una de mis pasiones y escribo. Y si puedo, porque me dan los tiempos, regreso a mi grupo de danza. Aunque ya no bailo clásico, sigo con el folklore, que es mi segunda pasión de bailarina.

¿Que opinas sobre la tendencia actual de exhibirse y exponer la intimidad a través de las nuevas tecnologías como facebook o similares?
No tengo face ni twitter. No me interesa bajo ningún concepto esa línea de exposición pública y masiva. Creo que las relaciones interpersonales se cultivan conversando de persona a persona y no se puede llamar “amigo” a todo el mundo con la liviandad que estos métodos proponen. Pueden ser muy útiles para “promocionar productos”, pero las personas no necesitan posar en vidrieras ni ventilar sus vidas, porque no son objetos de consumo masivo.
Creo que las redes son perjudiciales porque fomentan el alejamiento humano, aunque parezca justamente lo contrario. Basta ver lo que sucede en Google+ y los problemas que hemos tenido los de la única Comunidad a la que pertenezco por una cuestión de afinidad literaria cuando propusimos que los miembros comentaran en profundidad los textos que les parecieran apropiados. Dejar una opinión seria y no un “ayyyyyyyyy, querido amigo, que bueno” cuando en realidad el texto no puede estar ni peor escrito ni ser más feo, es una clara muestra de la hipocresía y la poca involucración que existe entre los participantes de una red social.
Creo que son vidrieras para narcisistas, que necesitan ganar espacios que no poseen en la vida cotidiana o para soledades que buscan compañía de cualquier modo en que estas se presenten, sin medir ni riesgos ni consecuencias.

¿Qué valor priorizas para considerar a una persona? (Crees que una persona es importante por su formación o antepones otros valores) 
Una persona es importante por los valores que posee y por el ejercicio que hace de ellos. Yo priorizo la nobleza y la honestidad por encima de otras cuestiones. Del ejercicio de ambas deviene una infinita serie de otros valores que son consecuencia directa de ellas. La formación empieza en el espíritu. Esa es la verdadera formación. La académica es solamente “instrucción en una disciplina determinada”.

¿Crees que hay alguna justificación para el trabajo infantil?
Absolutamente ninguna si perteneciéramos a una especie que defiende a sus crías.

 En Finlandia muchos programas de TV están subtitulados para impulsar a los niños a aprender a leer y comprender los textos ¿Qué te parece?
Desde ya que los finlandeses van a la cabeza en propuestas educativas entre las que se incluye la categorización docente. Existe la teoría de que si el niño entra alfabetizado a la escuela, luego se aburre. Creo que la escuela es la que debería rever su posición y sus contenidos y adecuarlos a cada grupo educacional, porque todos los grupos tienen necesidades, carencias y expectativas.

¿Piensas que es importante la existencia de las bibliotecas públicas?- Eres lectora?
Tienes un título o autor/a preferidos?
Desde ya. La biblioteca pública es un bien comunitario que muestra su eficacia en los lugares donde no hay otras formas de acceso a la lectura. Aunque se diga que ahora internet suplanta a los libros en papel, debemos considerar que ese es un fenómeno posible sólo para quienes tienen internet, energía eléctrica y computadora. Eso no ocurre en todas partes. Además, como lectora empedernida, la sensación de leer “en papel” es insustituible. Las pantallas terminan agotando y se pierde la emoción del tacto en la hoja.
No tengo autores preferidos. Leo todo lo que puedo y de cada autor extraigo algo.

Hay dos temas de gran actualidad: el maltrato y la violencia de género, ¿crees que la depresión, consumo de alcohol u otras sustancias son motivos para liberar al agresor/agresora de su responsabilidad?  ¿y una “provocación” producida por la forma de caminar o vestirse?
La Violencia de Género existió siempre, lo que pasa es que ahora está de moda y se legisló al respecto, porque el ser humano siempre estuvo bastante atrasado con esos temas ya que proviene de una educación cultural y religiosa que prioriza en todos los sentidos “la sumisión”.
El maltratador es una tipología de persona y no cambia. Es como una plantilla. Todos los maltratadores responden y cumplen el mismo exacto patrón. Son “de manual”. Tienen una posición psicopática y manipuladora sobre la víctima, a la que consideran una “cosa”, por lo que tienden a eliminar de ella la idea de que “es una persona”. Cuando la manipulación falla, el maltratador se violenta por él mismo, no precisa estar ni deprimido ni drogado ni alcoholizado, porque en él ya está esa constitución psicológica de dominio sobre “su cosa” a como de lugar.
El alcohol, las drogas y otros considerandos solamente “aumentan” la potencia destructora del maltratador, pero bajo ningún concepto lo hacen “responsable”, porque YA es responsable per sé de su conducta. Un maltratador lo es sin ser ni alcohólico ni drogadicto ni haber perdido el empleo.
Un maltratador no cambia, no se redime, no mejora. Un alcohólico, un drogadicto, un depresivo, pueden encontrar soluciones.
El maltratador tiene un diseño psicológico con rasgos psicopáticos. Es un psicópata, no alguien que se enoja y pierde el control. Toda su conducta es psicopática, narcisista y manipuladora y excede ampliamente el rango de “violencia física”. El maltratador ejerce sobre la víctima un rango de “violencia integral”.
Personalmente y esta es una respuesta en base a mi experiencia al frente de grupos, creo que muchas mujeres hacen de la forma “provocativa” un factor para relacionarse con el sexo opuesto y conseguir posiciones, ventajas, estímulos, atención y protagonismo.
La mujer es la primera que no debería ponerse en papel de “cosa sexual” para conseguir objetivos determinados ni utilizar el estímulo sexual como método de manipulación. Y menos aún permitir que la sociedad mediática la convierta en eso y explote esa faceta, porque al permitir que eso sea lo que se muestre de la mujer por todos lados, induce a que eso sea lo que se valore (inclusive entre las mismas mujeres que se están formando como tales) y no lo que realmente una mujer es como “ser”. La mujer antes de ser “la hembra de la especie” es una persona. Si nos atrincheramos en solamente ser “la hembra de la especie” y nos comportamos funcionalmente para “atraer” al “macho de la misma especie”, después no podemos pretender que una docente de frontera gane más que una top model (por dar un ejemplo burdo), porque contribuimos a ese diseño social con nuestra omisión de los roles de importancia y damos valor a cuestiones secundarias.
La mujer pierde su condición de “formadora” y regresa y se coloca a sí misma, en el lugar de un “objeto”, al no defender su categoría dentro de la sociedad.

Por supuesto que una forma “provocadora” no justifica ninguna reacción “masculina” en la contraparte, pero en occidente, esa es una línea de niebla cada vez más nebulosa porque las conquistas de la mujer deberían pasar por entender su potencial desde donde este nace, que es la visión femenina de las cosas.
El varón y la mujer son básicamente diferentes, y por eso en esta especie hay una hembra y un macho. La feminidad no es exponer el escote, mover las nalgas o utilizar el físico. Es crear un campo de acción donde la mujer pueda desarrollarse como parte activa y creativa de una sociedad, en base a sus visiones, su idiosincrasia y su inteligencia, ya que lo que estuvo realmente relegado en la sociedad, fue la inteligencia de la mujer y su enorme capacidad resolutoria.
La verdadera conquista es esa: el verdadero rol que la mujer merece como ser pensante socialmente activo.

¿Quieres comentar sobre algún tema de tu interés?

Me parece que ya hablé suficiente. De otro modo, necesitaría un blog entero. Jajajajaja.



    Gracias Eva Lucía!

3 de marzo de 2014

"En estos momentos mi prioridad es educar a mis hijos"

                                           Minibio
Mi nombre es Valeria, nací en el partido de San Martín,  provincia de Buenos Aires, hace 39 años. Actualmente vivo en la localidad de San Andrés, partido de San Martín en Argentina
Me crié con mis padres y tres hermanos, un varón (el mayor) y tres mujeres. Mi madre, maestra nos educó bien pero exigente, y si se quiere, un poco autoritaria ( no podía hacer las salidas que hacen los adolescentes y jóvenes, típicas de la edad). Me recibí de profesora de educación preescolar (maestra jardinera), si bien nos me disgusta, no es mi vocación. Hice teatro ( es lo que verdadera me agrada) y adoro a los animales, especialmente a los perros. Me casé a los 20 años, porque quería a mi novio, pero por otra parte para salir de mi hogar, ya que se me hacía imposible la convivencia con mis padres, en especial con mi madre. Tengo tres hijos, un varón y dos mujeres.
Por fin de casada empecé realmente, a hacer lo que quería,  por ejemplo teatro, a pesar de la disconformidad de mis padres y suegros. 
Sufrí mucho por la vestimenta, maquillaje y algunas actividades, por la familia de mi novio. Tenía que "respetar" su casa vistiéndome con polleras largas, cabello recogido, sin maquillaje ni bijouterie! Hasta que después de largo tiempo cumpliendo sus reglas, me rebelé, ya que la indiferencia hacia mi persona era continua,  a pesar de mis esfuerzos por agradarles.
Hoy en día me visto, maquillo como realmente me gusta, siempre dentro de lo que está de moda, pero conforme a lo que realmente me hace sentir cómoda. Al fin, soy libre!
En estos momentos mi prioridad es educar a mis hijos (que no es trabajo menor teniendo 17, 14 y 6 años) después hacer gimnasia o deporte para mi bienestar, realizar una actividad, ya sea teatro, adiestramiento canino y poder trabajar.

¿Que opinas sobre la tendencia actual de exhibirse y exponer la intimidad a través de las nuevas tecnologías como facebook o similares? 
Las redes sociales y tecnología me parecen muy útiles y satisfactorias para estar en contacto con personas que no veríamos nunca, y para estar mas informados, pero con un límite,  es decir manteniendo un respeto por la intimidad y privacidad. 

Qué valor priorizas para considerar a una persona?
Valoro mucho de las personas la honestidad, generosidad, respeto y consideración hacia los demás, ya sea un profesional, académico o no. Creo que la educación es muy importante, pero mucho más es la integridad del ser humano!

Crees que hay alguna justificación para el trabajo infantil?
No le encuentro ninguna justificación al trabajo infantil, no debe existir!! Los derechos de un niño son la educación y la diversión, no deben tener las responsabilidades de un adulto!

En Finlandia muchos programas de TV están subtitulados para impulsar a los niños a aprender a leer y comprender los textos ¿Qué te parece?
No veo tan necesario subtitular los programas de TV para impulsar a los niños a la lectura, ya con el jardín de infantes,la computadora y celulares están más que estimulados a aprender a leer, lo digo por experiencia propia,  viendo a mi hijita que está por empezar primer grado y ya sabe leer y escribir.

¿Piensas que es importante la existencia de las bibliotecas públicas?- Eres lectora? 
Me parecen importantes las bibliotecas, aunque tal vez, no tan necesarias ya que por internet se encuentra todo tipo de información. No soy muy lectora, aunque he leído varios libros. Una de las autoras que me gusta es Elsa Isabel Bornemann 

Hay dos temas de gran actualidad: el maltrato y la violencia de género, ¿crees que la depresión, consumo de alcohol u otras sustancias son motivos para liberar al agresor/agresora de su responsabilidad? 
No le encuentro ninguna justificación a la violencia de género!!! Ya sea por el alcohol o drogas, esa agresión la reprime estando sobria la persona, pero cuando se desinhibe muestra el verdadero problema psicológico que tiene eñ individuo!


                 GRACIAS VALERIA!

15 de enero de 2014

Un relato de Gavrí Akhenazi

La señora Nmunguê


Había leído acerca de la señora Nmunguê en los escritos del Comandante e inmediatamente había sentido una necesidad alterada por conocerla en persona y no a través de aquellas percepciones con las que en la letra se moldeaba el retrato.

Todas las tardes pensaba en “la mujer de caderas robustas como mesas con pan”, que albergaba en su casa a niños soldado rescatados, porque así ella había perdido a sus hijos propios: como niños soldado muertos.

Ahora, todos los niños soldado que manos diversas quitaban al infierno, eran sus hijos “y esta ancha matriarca poderosa que sonríe como ese hada madrina que precisa todo cuento triste, está aquí para devolver vida a tanto corazón de pájaro aturdido”.

A Paloma las descripciones del Comandante sobre el entorno en que se movían le parecían un mapa. 

Ella, entonces, las usaba como brújula para no perderse y saber qué decir a cada uno como si fueran una guía práctica de ese alrededor caluroso y ceñido que los mantenía en una especie de corral con polvo, mezclados con las gallinas, las cabras y unas vacas flacas y huesudas como esqueletos disfrazados con cuero.

El Comandante había dibujado con palabras a la señora Nmunguê “cuya ventana siempre canta. A veces, cuando ando como un equipaje extranjero por la calle hinchada de otras penas, me detengo junto a la ventana y la escucho cantar. La señora Nmunguê canta como un pájaro valiente que ha nacido para ser eterno. Un pájaro que le enseñará a cantar al resto de los pájaros para que les regresen otra vez las alas”.

El calor era intenso en aquella pequeña ciudad, de modo que los interiores de las casas se mantenían a oscuras, reclamando una frescura atenta en la que relajar el corazón.
Paloma había optado también por oscurecer de igual forma el despacho donde había terminado por asentar su dominio analista, para evitar esa invasión de un sol desmesurado que lo quemara todo antes de tiempo.

En ese interior umbroso, lleno de archivos que servían de poco y para los que aguardaba impaciente una orden de desalojo que el Sr. Hiroshi nunca producía, Paloma se sentía a veces como en un baúl lleno con libros de cuentos. Casi como un refugio en una ciudadela hecha de fantasías y de tierra.

Leía con fruición aquellas hojas abundantes aunque de breve contenido y se dejaba llevar por el idioma como por un perfume de la infancia, de esos perfumes que nos devuelven la felicidad, solía decirle a Kioni.

La teniente había descubierto al fin “la aventura de leer al jefe” que Paloma ocultó cuanto pudo. 

Kioni la regañó al comienzo, con un fastidio lento que pecaba de cómplice frente al entusiasmo de la otra por aquellas descripciones mágicas y terminó condescendiendo con el descubrimiento de otro mundo que Paloma le explicaba antes de que a las dos las alcanzara el sueño.

—Está bien. Pero deja todo como estaba, antes de que vuelva. El día que vuelve, todo debe estar en su lugar…No quiero que ya te mire mal desde el comienzo. Para echártelo en contra tendrás tiempo– había aceptado la teniente aquel afán lector que Paloma demostraba.

Kioni no hablaba demasiado a menos que algo la enojara pero le gustaba hacer gestos con la cabeza o con la boca. A veces también los hacía con la mano. Siempre decía poco de sí misma.

Paloma le había hecho solo exiguas preguntas que la reticencia de Kioni congeló. 
Para contarle de los suyos propios, Paloma había comenzado preguntándole por sus padres, casi como una estrategia comunicacional que la acercara a aquella compañera rústica y masculina con la que compartía la habitación nocturna.

Kioni, desde la cama contigua a la ventana pequeña que daba sobre el patio, dijo: “muertos”. Pero fue el tono de aquella palabra lo que alertó a Paloma de que en ese terreno no convenía pisar. Murmuró un “lo siento” suave, al que la otra contestó con un gruñido como hacían los hombres del equipo y todo lo posterior fue un gran silencio.
Largo rato después Kioni volvió la mirada hacia su compañera.

—¿Y los tuyos?– quiso saber–¿Tienes?

Los ojos negros estudiaban a Paloma con gesto pacífico.

—No me llevo bien con ellos. Hace demasiado tiempo que no me llevo bien con ellos.

—¿Estás buscando acercarte o alejarte?– quiso saber Kioni, ahora sin mirarla y con los ojos fijos en la pared contraria a las camas.

—No creo que me extrañen.– replicó Paloma.

—¿Y tú?¿Tú los extrañas?.. Yo casi no recuerdo a los míos. Son como figuras en los sueños.–agregó Kioni, casi inmediatamente a su pregunta– No se extrañan las figuras en los sueños. 

Ambas callaron. Luego Paloma apagó la luz.

Fue Kioni quien le enseñó con uno de sus gestos el hogar de la señora Nmunguê.

Paloma vio allí a la mujer, munífica y ancha, desplegarse como una fuerza múltiple capaz de detener tormentas y cañones.

Daba clase a los niños en el patio, bajo árboles menudos, en largas mesas de tablas y el sonido era amable y pródigo.

Había niños sin manos en su patio, sin brazos, niños con piernas amputadas y otros que parecían lejos, lejísimo de allí, sentados mudos dentro de una jaula de la que no salían para mirar la vida. “Niños amputados desde adentro hacia afuera”, había leído Paloma en los textos del Comandante que hablaban de la señora Nmunguê, cuando él habló también de todos esos niños.

Pero la risa acudía y se multiplicaba. Los niños hacían ese ruido a niños, a hogares con hijos, a familia grande. La vida estaba ahí, pensó Paloma.

Decidió continuar caminando para no incomodar a la señora Nmunguê y su montón de pájaros con esa curiosidad extranjera con la que Paloma miraba el discurrir del día en aquel patio.

No supo recordar si en su hogar había percibido ese ruido a familia numerosa que se expandía por sobre el calor mientras atardecía lentamente en la ciudad.

Quizás sí, ella y sus hermanos alborotaban en el jardín igual que los niños de la señora Nmunguê y su madre les servía refresco de limón bajo la pérgola, pero Paloma no alcanzaba a recordarlo. Su madre se iba borrando suavemente de todas sus vivencias como un fantasma que huye de la luz.

Su padre también era un ser esporádico que se había borrado del recuerdo, incluso mucho antes que su madre. Siempre estaba ocupado en su trabajo, en su negocio y en su vida de hombre muy atareado. Conversaba poco con sus hijos y no le interesaban las historias que Paloma inventaba, porque las consideraba una pérdida de tiempo y un desgaste inútil de los recursos de la mente. 

Los niños de la señora Nmunguê contaban cuentos formando un corro. Se escuchaban unos a otros con los ojos muy abiertos y asombrados y la boca anhelante de aire libre.
Paloma los observó con ansiedad, luego de intentar alejarse varios pasos que no se la llevaron. 

Permaneció en la calle, mirando hacia el jardín, como si la señora Nmunguê le hubiera rescatado a ella también la infancia en que todos los cuentos son posibles.


(De: El pájaro de seda - fragmento de la primera parte)


4 de abril de 2013

Solamente mujeres


Ada Morales, Laura Melman, Norma y Gladys Cabezas...
Se podrían agregar cientos de nombres de mujeres que frente a situaciones extremas, no se permitieron, ni se permiten flaquear, mujeres cuyas identidades desconocemos y dan la batalla diaria junto a un hombre o como cabezas de familia; desde empleos casi siempre mal remunerados; desde el periodismo, las aulas o el  volante de un taxi; desde un comedor escolar o de barrio.
Otras, haciendo frente al desprestigio que sufre la política han decidido tomar parte activa y militar dentro de los partidos,  - aceptando integrar ese "obligatorio" y también discriminatorio 33% que nos concede la ley- y ocupan sus bancas en el Congreso o en los Concejos Deliberantes. Lugares desde donde muchas de ellas luchan verdaderamente por los intereses de toda la comunidad.
En un país donde todavía existen desaparecidos, donde la Policía está sospechada; donde la impunidad lucha a brazo partido por reinar y  algunos jueces flaquean ante los emisarios del poder; donde muchos políticos olvidan su verdadera misión y gobernantes soberbios intentan perpetuarse en el poder y someternos a su voluntad, hay una legión de mujeres que como seres humanos libres enriquecen y mejoran sus vidas y las de quienes las rodean, sin aceptar vivir historias impuestas.

 MartaArabia